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Boletín
informativo, elaborado por el comité de defensa del SUNTNP y
distribuido por
la Sec. de Prensa y Propaganda. N°
002 Marzo 2005
¡OK, COMO TRABAJAMOS ¡
¿CON
DILIGENCIA O INTENSIDAD?
Diligencia:
En el trabajo es el cuidado y exactitud en ejecutar una cosa o un
hecho; aplicándolo en el modo de pensar de un buen trabajador;
conciente de querer buenos resultados; consiste en el deseo y
cuidado para ser bien las tareas encomendadas. Si estas tienen por
objeto extraer o trasformar objetos materiales el resultado debe
ajustarse al grado de aceptabilidad determinado por las normas técnicas
de los organismos del estado competente para regular y controlar la
calidad de dichas cosas. Es decir lo que se debería lograr es que
las tareas sean efectuadas según las reglas de la técnica y el
arte de manera que los bienes y servicios proporcionen la utilidad
que se espera de ellos. Todo trabajo hecho mal, o por presión , es
una perdida de esfuerzos y recursos materiales, pues obliga a
repetir las operaciones hasta encontrar el grado de aceptabilidad
deseada y trae como consecuencia el desprestigio cuya
repercusión inmediata será, la disminución o el retardo de las
ventas o incumplimiento de los compromisos.
En algunas legislaciones se pide que el
trabajo sea ejecutado con “ la diligencia normal del buen
trabajado”
Intensidad:
Consiste en la velocidad o el ritmo al que se realiza el trabajo y
tiene por efecto lograr más unidades de bienes o servicios dentro
de un periodo dado; en el ámbito laboral, dentro de la jornada de
trabajo establecida. Y/o programación de trabajo; aumentando las
velocidades de las máquinas utilizadas, según la decisión
unilateral ahora muy discutida del empleador y sin que a este le
importe la opinión y el sentir de los trabajadores.
La intensidad del trabajo supone un ritmo y un esfuerzo
compatibles con la capacidad mental y física del trabajador; no se
debe exceder estos límites por que ello daría lugar a un
agotamiento del trabajador; haciéndolo de tal modo victima fácil
de las enfermedades y los accidentes a los cuales por lo general el
empleador o representante siempre buscará que cargar la
responsabilidad del trabajo mal hecho o accidente ocurrido a la
parte más débil de la organización “EL TRABAJADOR”
ocultando que todo eso se debió a la irresponsable y unilateral
decisión de querer producir más, a costa de lo que fuere, pretende
entonces el empleador elastizar su poder exigiendo u obligando al
trabajador un adicional “deber de colaboración” donde
solo deben trabajar sin esperar estímulo alguno diferente a la
remuneración recibida como contraprestación a una jornada laboral
comúnmente realizada.
Se
le obliga al trabajador a marchar al ritmo abusivo e inconsciente de
muchos malos ”empresaurios” que lejos de preocuparse por el bienestar
psicológico y físico del elemento principal de la organización;
simplemente este empresaurio mira sus intereses.
LA DURACION DEL TRABAJO
Como el
contrato de trabajo se realiza en el transcurso del tiempo, no por
ello el trabajador se encuentra materialmente a disposición del
empleador durante las 24 horas del día, si no solo de terminamos
periodos del día;
si no solo
determinamos
periodos del día a
la semana y al mes hay entonces periodos
en las cuales el trabajador
está obligado
a
prestar
servicios a
cambio de una rremuneración;
periodos
que
son de ocho horas
de
trabajo al día o 48 horas
a
la semana
repartido en 6
días a
los
cuales
se les
denomina
jornada
de
trabajo;
seguida por
descansos
donde
no hay dicha
obligación
a
prestar
servicios denominados con certezas
tiempo libre no
comprometido
por
el
contrato.
La limitacion
de Ia
jornada e inversamente la
extensión
del tiempo
libre,
han
sido
uno
de los
ejes
de la
lucha social
librada
por
los
obreros
desde elcapitalismo
industrial.
El
tiempo de 8 hora
de
trabajo
por dia
durante
6 días
a
la semana,
fue
considerado
hace
ya más de
un
siglo, como un
limite racional,
se
decia entonces
que la vida diaria
de un
obrero debería
dividirse en
3 fracciones:
8 horas para el
trabajo,
8
horas
para el
sueño y
8 h o r a s p a r a
s u s d e m á s
actividades. A un cuando todavía es en la mayor parte
de los países el límite máximo para el trabajo diario, hace rato
que ha dejado de ser el límite óptimo, buscándose hoy en día la
reducción progresiva de las horas de jornada laboral en la búsqueda
de hacer frente al desempleo y la necesidad del trabajador de
disponer de más tiempo libre para el reposo y la cultura, la
diversión, y sobre todo pasar el tiempo con la familia hacer que
sus hijos logren un óptimo desarrollo físico y un buen nivel
psicológico que los lleve alcanzar las metas trazadas a los que
también los hijos de los obreros tienen derecho.
NECESIDAD BIOLÓGICA DE UNA JORNADA LIMITADA
Como lo leemos en la Biblia ¡ aquel que tenga oídos
que oiga!. El hombre que trabaja no es un máquina capaz de producir
ininterrumpidamente con solo recibir la carga de energía necesaria.
Su constitución biológica no solo le permite ejecutar la actividad
mental y los movimientos constitutivos del trabajo en períodos que
pueden determinarse y cuya duración esta dada por la aparición de la
fatiga que no es otra cosa que la acumulación de las
sustancias de desechos que sus células no pueden evacuar hacía el
exterior, en el tiempo en el que el desgaste energético se produce;
dicho en otras palabras es la intoxicación que el flujo sanguíneo
limpia en períodos variables, lo que bien pude suceder en los
periodos de reposo.
Pues de no suceder esta limpieza y hacer esfuerzo más
de lo debido, disminuye la rapidez de las reacciones mentales y
físicas, haciendo de este modo más penosa la labor a medida que el
tiempo avanza; obviamente si una sola persona realiza trabajos
que indican esfuerzos que debieron ser ejecutados repartidos entre
varias personas atropellando su capacidad normal LA FATIGA ES MAYOR
sin tomar en cuenta los organismos desgastados o de edades
avanzadas.
La limitación de la jornada de trabajo constituye por
lo tanto una valla destinada a impedir que el trabajador sea
materialmente destruido por la fatiga, pues la acumulación de esta
durante períodos prolongado termina por dañar el organismo muchas
veces irreversiblemente. Es justamente de allí que los períodos de
descanso se reparten en el día, a la semana y al año; para
permitirle al organismo desasimilar la fatiga y recuperarse
Dice CABANELLAS: “Los cuatro grados de fatiga física
que enumera Tissié, y que se citan ya como clásicos son:
a)
La
laxitud;
que es la fatiga normal, y la que desaparece con el reposo.
b)
La
postración,
que se caracteriza por el relajamiento muscular, la hipotensión la
taquicardia, y que desaparece con un reposo más prolongado.
c)
El “surmenage”, o agotamiento, que se origina por la
repetición frecuente del estado anterior o por su intensificación y
caracterizado por una irritación del sistema nervioso que provoca
inapetencia, insomnio e hipotensión arterial con bradicardia.
d)
El
esforzamiento,
que se produce cuando los fenómenos anteriores se agudizan, estado
grave, que puede llegar a producir la muerte por insuficiencia
cardiaca aguda.
e)
LER;
lesiones por esfuerzos repetitivos, que ocasionan en
el ser humano lesiones irreversibles, incluso la muerte.
LA PROTESTA A TODO ESTO
En muchas empresas, la virtud máximamente exigida y
máximamente pagada es la docilidad.
El empleado por razón de sus apremios vitales se a
empequeñecido a si mismo al punto de llegar a creer que su misión en
el trabajo es la del animal domesticado: “HACER LO QUE
DIGA EL AMO”. Y lo que es peor, esta servil conducta queremos
transportarla a nuestra casa donde se encuentran nuestros hijos que
crecen pensando que asi deben ser las cosa que debemos ser
herramientas usables mientras le sirvamos a alguien y cuando nos
desgastemos por el correr de los años somos tristemente arrinconados
y ni de que decir si protestamos ante el egoísmo del empleador que
no se inmuta para abusar de quien sea por conseguir sus intereses.
COMPAÑEROS:
“El que quiera escuchar que escuche”.
Es todo lo antes detallado preocupación constante de
las organizaciones sindicales pero nada se logra si el empleador no
termina por reconocer que el empleado o trabajador es un ser humano
como el o cualquier otro con las mismas necesidades vitales;
muchos menos se logrará nada si el mismo trabajador no despierta, si
este no levanta la cabeza y deja de ser sumiso y sin llegar a la
violencia, no reclama ese reconocimiento de ser humano y el respeto
a sus derechos.
Copyright © 2004
Sindicato Unico Nacional de Trabajadores Nestle Perú S.A
Última modificación:
25 de octubre de 2007
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